¿Cómo hacer para superar una depresión? Ayuda para superar la depresion. Definición y sintomatología.

tratamiento psicologico para la depresion

Lic. Pablo Canosa

agosto 2, 2017

Como superar una depresion. Sobre la ayuda de un profesional.

Detrás de una depresión se esconde una manera de vincularse obsoleta o antigua con un ser del círculo familiar que aún es vivida con el o los integrantes de la familia o fue trasladada ( transferida) en una relación amorosa. Se trata de una manera de relacionarse de forma idealizada, en donde todo el poder recae sobre el otro, en contrapartida con un escaso poder de acción que le queda al deprimido. Es como el cuento del elefante de circo que fue atado a un poste desde pequeño con una soga. Luego de crecer, podría fácilmente romperla, pero piensa que no puede. Pero para colmo, piensa que es el mejor palo del mundo. Este modo vincular deja al deprimido en un lugar pasivo, critico, despreciativo hacia sí mismo que lo destruye… como el estado depresivo lo demuestra. La dificultad para solucionar la depresión es que requiere concientizar altos montos de agresividad y redirigirlos, ya no hacia el propio ser sino: desbaratar las idealizaciones alimentadas por la negación de la realidad, aplicar dicha agresividad en la  modificación de la realidad en función del propio deseo, asumir y aceptar las emociones y la intensidad de las mismas, “matar” las esperanzas de que alguien venga a salvarnos. Ahora bien, si el deprimido lo esta es porque ese modo vincular con “ese palo” ( tomando el cuento) implica que el depresivo esta “renunciando a su vida para salvar a alguien”. Ver los tips.

Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

 

Qué es la depresión y sus síntomas

La Depresión es un trastorno afectivo que se puede presentar con una sintomatología muy leve o muy severa. El término proviene del latín y significa “hundimiento”, como si se tuviera un peso importante sobre el propio ser.

El sujeto posee un sentimiento profundo de tristeza, desánimo, sensación de vacío y  una apatía que le impide disfrutar de lo que antes le producía satisfacción. Puede intentarse un escape a este vacío a través de compras compulsivas, el aislamiento, el propio abandono, pero solo se consigue un alivio momentáneo. Además, este cuadro suele estar acompañado de fatiga o cansancio que no se explica por el nivel de actividad. Otros signos son: sentimientos de culpabilidad y de inutilidad, cambios físicos, falta de apetito, pérdida del interés sexual, posibles alteraciones del sueño, pérdida de concentración, memoria o la imposibilidad para tomar decisiones. Suele estar acompañado por sentimientos derrotistas, baja autoestima y posibles comportamientos autodestructivos.

La persona deprimida, lo explicite o no, suele quejarse constantemente de su suerte, quejarse en una espera pasiva de que sea reconocido y aprobado por alguien.

La discordia con el mundo en que vive suele ser constante. La persona que presenta depresión tiene dificultades para manejar los desacuerdo y las diferencias y se vuelve agresivo, agresividad que suele dirigir hacia su persona reflejada en su estado depresivo.

Se espera del proceso terapéutico que el consultante pueda observar sus modos vinculares problemáticos y diferenciarse de ellos; que pueda salir de esa “espera pasiva” y de esta manera se pueda conectar con su deseo, sus gustos, habilidades. En la reafirmación de su derecho a existir por sí mismo, en la reafirmación de su derecho “a no estar deprimido”, pueda tolerar los desacuerdos sin inconvenientes. Por otro lado, se espera del proceso terapéutico la liberación de sus potencialidades para afrontar sus inconvenientes presentes o futuros.

Síntomas usuales de la depresión:

  • Sentimientos de tristeza, ansiedad. Sensación de vacío que no cesa.
  • Desesperanza y pesimismo.
  • Sentimientos de culpa, inutilidad y desamparo.
  • Pérdida de interés o placer en pasatiempos y actividades.
  • Disminución de energía; agotamiento.
  • Problemas para concentrarse, pérdida de la memoria y dificultad para tomar decisiones.
  • Insomnio, despertar temprano o dormir más de la cuenta –hipersomnia-
  • Pérdida de peso y/o  apetito, o todo lo contrario,  comer más de lo común  y aumentar de peso.
  • Pensamientos de muerte, suicidio o intentos.
  •  Irritabilidad.
  • Síntomas físicos persistentes, como dolores de cabeza, trastornos digestivos, etc.
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